Contigo todo, nada sin tí.

En los últimos años han estado llenos de muchas anécdotas y nuevas experiencias que me han hecho madurar pero sobre todo ver las cosas desde una perspectiva diferente a cuando estaba en mis años 20. 

Cómo olvidar aquel febrero del 2024, recuerdo que te di corazoncito en la app de Boo, no pensé que esa chica tan linda, que eres tú me respondería a mi solicitud, desde aquella noche que comenzamos hablar, la chispa, la conexión o el click, definitivamente se dió, sentí como la conversación era fluida y como rápidamente había un interés mutuo. Llegamos a platicar hasta pasada la media noche y desde ahí no dejaríamos ni un solo día en platicar. 
Pasaron los días y era tan lindo conversar contigo que muchas veces dejaba lo que estaba haciendo por escribir contigo. 
El día llegó un 9 de febrero, habíamos quedado para vernos un ratito en la tarde pero ambos estábamos esperando confirmación y cuando escribí para decirte te veía aquel día me dijiste que ya estabas en pijamada y bañada y por ende que no salías. Me había resignado a no verte quizá en otra ocasión pero al parecer el destino o lo que fuere, nos tenía preparados una sorpresa. Tenías que hacer un retiro de efectivo en Scotiabank y así que me dijiste que para vernos un ratito. Lugar la Muni, hora 8:30. 
Mi corazón se aceleró y desde ya me había alistado y sinceramente estaba nervioso, muy nervioso pero tenía que verme tranquilo. Tomé un bus y bajé en toda esquina de la Muni y ahí esperé por tí, que al cabo de unos minutos llegaste y te vi y me emocioné y vi ante mis ojos la chica más guapa, sus ojos, su mirada, su moño, sus gestos, su vestido mostaza, sus botas negras, pues todo.
El tiempo se hizo nada después de haber caminado 2 veces en círculo y una parada en el parque para platicar y sentirme el hombre más feliz de la tierra. Aquella vez nuestras manos chocaron y quería tomarle de la mano pero no quería incomodarla. 
Ya en mi casa le escribí y le respondí como me había sentido y la imagen y opinión sobre ella, y le dije todo lo hermoso que me había parecido porque ella es un diamante, sí, mi diamante, y me prometí a mí mismo cuidarla hasta el fin de mis días.  
Ella no quería tener ningún tipo de relación sentimental pero no terquedad no se rindió y un 24 de febrero éramos novios. 
Desde aquella fecha no han sido fáciles pero han valido la pena completamente porque ella ha pasado por muchas cosas y después de todo sigue aquí, aquí conmigo y por todas esas cosas yo la amo, admiro y la adoro. Es un ser humano extraordinario y cualquier persona que desee conocerla tal y como es, se daría cuenta lo mucho que vale, lo mucho que es capaz y que agradezco a Dios y la vida por permitirme estar al lado de ella. 
Disfruto cada momento con ella, ir de compras al supermercado, salir los 3, ir al KFC, tomar cokita, ir a su casa tan solo a verla por unos minutos y darle un abrazo y un beso porque cada minuto con ella es como sacarse la lotería. 
A casi dos meses del comienzo de nuestra historia, me sigue enamorando cada detalle, cada gesto, cada cariño que tiene para conmigo. 
Y yo Daniel Salas, he prometido casarme con ella porque ella es la mujer de mi vida, es la mujer con la que quiero una vida, con la mujer que quiero tener y hacer proyectos y si Dios y la vida nos permite extender nuestra familia, pues ahí estaré con ella en cada momento porque la amo, la amo incondicionalmente, de hecho yo considero que es una bonita familia que me está dando, ella y su bebé son mi familia para mi. 
Pdta: Todo contigo, nada sin ti. Te amo Diana.


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